Terapias
Acupuntura
Francisco Marín

Durante milenios, los chinos han curado sus dolencias clavandose agujas. El primer científico occidental Henry Head, encontró claras correspondencias entre organos internos y areas de la piel. Éstas se conocen hoy por su nombre: son las zonas de Head.

También halló que los nervios de unión, aunque se concentran en la misma region de la médula espinal, pueden conectar órganos y zonas de la piel muy distantes entre sí.

Los impulsos emitidos por el órgano confluyen en la medula con los de la zona de la piel que le corresponde, de tal manera que el cerebro no distingue bien qué es en realidad lo que le duele. A menudo localiza el origen del dolor en la piel, aunque el verdadero afectado sea el órgano.

Existen escritos de origen chino de mas de 2000 años de antigüedad que atestiguan las propiedades curativas de la acupuntura. Su fundamento tiene mucho que ver con la filosofía taoista del ying y el yang, los dos aspectos opuestos y complementarios, con que se puede manifestar la energía universal.

En el cuerpo humano, esta energía fluirá a lo largo de catorce canales invisibles, llamado meridianos, relacionados cada uno de ellos con los principales elementos y funciones del organismo, y que conectan entre sí la piel con los organos de manera parecida a las correspondenicas de Head.

T'chi, es la base de la filosofia y la medicina China. Esta energía se caracteriza por la alternancia regular del Yin —polo negativo, corresponde a la materia, el agua, el frío— y del Yang —polo positivo corresponde a la energía, el sol, el día, el fuego—.

Auriculoterapia

La auriculopuntura es la técnica por medio de la cual se diagnostican y tratan diversas enfermedades utilizando los puntos de reacción que se encuentran en las orejas.

Desde la antigüedad los médicos tradicionalistas utilizan este método en el tratamiento de algunasenfermedades y en los últimos años, aparece ya como una de las asignaturas de la Medicina Tradicional Asiática.

“Si la energía esencial del hombre está equilibrada, no podrán atacarla otras energías patógenas.”
Nguyen Van Nghi